Que es el alma en psicologia

Qué es el alma

El alma, según muchas tradiciones religiosas y filosóficas, es una sustancia etérea consciente de sí misma, propia de un ser vivo único. En estas tradiciones se considera que el alma incorpora la esencia interna de cada ser vivo y que es la verdadera base de la sensibilidad. A diferencia del espíritu, que puede o no ser eterno, se considera que las almas son inmortales y preexisten a su encarnación en la carne (aunque no siempre, como se explica más adelante).

El concepto de alma está fuertemente vinculado a la idea de una vida después de la muerte, pero las opiniones pueden variar mucho, incluso dentro de una misma religión, en cuanto a lo que puede ocurrir con el alma después de la muerte del cuerpo. Muchas de estas religiones y filosofías consideran que el alma es inmaterial, mientras que otras consideran que posiblemente tenga un componente material, y algunas incluso han tratado de establecer la masa (peso) del alma.

La palabra inglesa actual «soul» puede tener su origen en el inglés antiguo sawol, documentado en el año 970 d.C.[cita requerida]. «Sawol» tiene posibles vínculos etimológicos con una raíz germánica de la que también obtenemos la palabra «mar». La antigua palabra alemana se llama «se(u)la», que significa: perteneciente al mar (las antiguas concepciones germánicas implicaban que las almas de los no nacidos y de los muertos «vivos» formaban parte de un medio, similar al agua), o quizás, «agua viva» [cita requerida].

Quién dijo que la psicología es el estudio del alma

Los filósofos griegos, como Sócrates, Platón y Aristóteles, entendían que el alma (ψυχή psykhḗ) debía tener una facultad lógica, cuyo ejercicio era la más divina de las acciones humanas. En su juicio de defensa, Sócrates llegó a resumir sus enseñanzas como nada más que una exhortación a sus compatriotas atenienses a sobresalir en asuntos de la psique, ya que todos los bienes corporales dependen de dicha excelencia (Apología 30a-b).

En el judaísmo y en algunas confesiones cristianas, sólo los seres humanos tienen almas inmortales (aunque la inmortalidad se discute dentro del judaísmo y el concepto de inmortalidad puede haber sido influenciado por Platón)[3] Por ejemplo, el teólogo católico Tomás de Aquino atribuyó «alma» (anima) a todos los organismos, pero sostuvo que sólo las almas humanas son inmortales. [4] Otras religiones (sobre todo el hinduismo y el jainismo) sostienen que todos los seres vivos, desde la bacteria más pequeña hasta el mayor de los mamíferos, son las propias almas (Atman, jiva) y tienen su representante físico (el cuerpo) en el mundo. El ser real es el alma, mientras que el cuerpo es sólo un mecanismo para experimentar el karma de esa vida. Así, si uno ve un tigre, entonces hay una identidad autoconsciente que reside en él (el alma), y un representante físico (el cuerpo completo del tigre, que es observable) en el mundo. Algunos enseñan que incluso las entidades no biológicas (como los ríos y las montañas) poseen alma. Esta creencia se denomina animismo[5].

Estudio de la filosofía del alma

El alma, según muchas tradiciones religiosas y filosóficas, es una sustancia etérea consciente de sí misma, propia de un ser vivo único. En estas tradiciones se considera que el alma incorpora la esencia interna de cada ser vivo y que es la verdadera base de la sensibilidad. A diferencia del espíritu, que puede o no ser eterno, se considera que las almas son inmortales y preexisten a su encarnación en la carne (aunque no siempre, como se explica más adelante).

El concepto de alma está fuertemente vinculado a la idea de una vida después de la muerte, pero las opiniones pueden variar mucho, incluso dentro de una misma religión, en cuanto a lo que puede ocurrir con el alma después de la muerte del cuerpo. Muchas de estas religiones y filosofías consideran que el alma es inmaterial, mientras que otras consideran que posiblemente tenga un componente material, y algunas incluso han tratado de establecer la masa (peso) del alma.

La palabra inglesa actual «soul» puede tener su origen en el inglés antiguo sawol, documentado en el año 970 d.C.[cita requerida]. «Sawol» tiene posibles vínculos etimológicos con una raíz germánica de la que también obtenemos la palabra «mar». La antigua palabra alemana se llama «se(u)la», que significa: perteneciente al mar (las antiguas concepciones germánicas implicaban que las almas de los no nacidos y de los muertos «vivos» formaban parte de un medio, similar al agua), o quizás, «agua viva» [cita requerida].

La psicología como ciencia de la mente

El alma, según muchas tradiciones religiosas y filosóficas, es una sustancia etérea consciente de sí misma, propia de un ser vivo único. En estas tradiciones se considera que el alma incorpora la esencia interna de cada ser vivo y que es la verdadera base de la sensibilidad. A diferencia del espíritu, que puede o no ser eterno, se considera que las almas son inmortales y preexisten a su encarnación en la carne (aunque no siempre, como se explica más adelante).

El concepto de alma está fuertemente vinculado a la idea de una vida después de la muerte, pero las opiniones pueden variar mucho, incluso dentro de una misma religión, en cuanto a lo que puede ocurrir con el alma después de la muerte del cuerpo. Muchas de estas religiones y filosofías consideran que el alma es inmaterial, mientras que otras consideran que posiblemente tenga un componente material, y algunas incluso han tratado de establecer la masa (peso) del alma.

La palabra inglesa actual «soul» puede tener su origen en el inglés antiguo sawol, documentado en el año 970 d.C.[cita requerida]. «Sawol» tiene posibles vínculos etimológicos con una raíz germánica de la que también obtenemos la palabra «mar». La antigua palabra alemana se llama «se(u)la», que significa: perteneciente al mar (las antiguas concepciones germánicas implicaban que las almas de los no nacidos y de los muertos «vivos» formaban parte de un medio, similar al agua), o quizás, «agua viva» [cita requerida].