Personalidades es polisemica

Palabras con diferentes significados

Un polisema es una palabra o frase con sentidos diferentes pero relacionados. Dado que la prueba de la polisemia es el vago concepto de la relación, los juicios de polisemia pueden ser difíciles de hacer. Dado que la aplicación de palabras preexistentes a nuevas situaciones es un proceso natural de cambio lingüístico, el examen de la etimología de las palabras es útil para determinar la polisemia, pero no es la única solución; a medida que las palabras se pierden en la etimología, lo que antes era una distinción útil de significado puede dejar de serlo. Sin embargo, algunas palabras aparentemente no relacionadas comparten un origen histórico común, por lo que la etimología no es una prueba infalible para la polisemia, y los redactores de diccionarios también suelen remitirse a las intuiciones de los hablantes para juzgar la polisemia en los casos en que ésta contradice la etimología. El inglés tiene muchas palabras polisémicas. Por ejemplo, el verbo «to get» puede significar «procure» (I’ll get the drinks), «become» (she got scared), «understand» (I get it), etc.

En la polisemia lineal o vertical, un sentido de una palabra es un subconjunto del otro. Son ejemplos de hiponimia e hipernimia, y a veces se denominan autohipónimos[3]. Por ejemplo, «perro» puede utilizarse para «perro macho». Alan Cruse identifica cuatro tipos de polisemia lineal:[4]

Monosemia

El objetivo de este artículo es explicar la profunda resonancia que tienen los famosos entre los consumidores desentrañando los componentes individuales del atractivo polisémico de un famoso. Mientras que las celebridades se teorizan tradicionalmente como receptáculos semióticos unidimensionales de significado cultural, los autores las conceptualizan aquí como seres humanos/intérpretes con un atractivo polisémico y multiconstitucional para el consumidor.

Al rehumanizar al famoso, el estudio descubre que cada uno de ellos ofrece al consumidor individual un atractivo parasocial único y muy personal como intérprete, la persona privada detrás del intérprete público, la manifestación tangible de ambos a través de los productos y el vínculo social con otros consumidores. Cuanto más atraigan estos componentes, individualmente o de forma simbiótica, los deseos personales del consumidor, más apegado se sentirá emocionalmente a esa celebridad en particular.

Mientras que las investigaciones anteriores sobre el atractivo de los famosos han tendido a encerrarlos en una semiosis estructuralista «deshumanizada», que borra la idea misma de los significados individualizados de los consumidores, este artículo revela la polisemia multiconstitucional del atractivo personal de cualquier famoso en particular como artista y ser humano para cualquier consumidor concreto.

Cambio semántico

El objetivo de este artículo es explicar la profunda resonancia que tienen los famosos entre los consumidores desentrañando los componentes individuales de su atractivo polisémico. Mientras que las celebridades se teorizan tradicionalmente como receptáculos semióticos unidimensionales de significado cultural, los autores las conceptualizan aquí como seres humanos/intérpretes con un atractivo polisémico y multiconstitucional para el consumidor.

Al rehumanizar al famoso, el estudio descubre que cada uno de ellos ofrece al consumidor individual un atractivo parasocial único y muy personal como intérprete, persona privada detrás del intérprete público, manifestación tangible de uno u otro a través de productos y vínculo social con otros consumidores. Cuanto más atraigan estos componentes, individualmente o de forma simbiótica, los deseos personales del consumidor, más apegado se sentirá emocionalmente a esa celebridad en particular.

Mientras que las investigaciones anteriores sobre el atractivo de los famosos han tendido a encerrarlos en una semiosis estructuralista «deshumanizada», que borra la idea misma de los significados individualizados de los consumidores, este artículo revela la polisemia multiconstitucional del atractivo personal de cualquier famoso en particular como intérprete y ser humano para cualquier consumidor concreto.

Ejemplo polisémico

Según el enfoque léxico de la personalidad, los adjetivos psicológicos utilizados en el lenguaje cotidiano (por ejemplo, «extravertido») son una base válida para describir las propiedades psicológicas que pueden medirse mediante inventarios de personalidad. En la presente contribución, tanto los fundamentos como las consecuencias de este enfoque se someten a un análisis crítico, en el que se llega a la conclusión de que se basa en una concepción errónea de los términos psicológicos y en una suposición cuestionable en cuanto a la finalidad de los inventarios de personalidad. Así pues, se propone un nuevo método que defiende un enfoque polisémico de los términos psicológicos, inspirado en parte en la segunda filosofía de Wittgenstein (1953). Este enfoque subraya el hecho de que cada adjetivo engloba diferentes significados (es decir, ningún adjetivo puede resumirse en un único significado esencial); y uno de estos significados puede llegar a ser dominante, en detrimento de los demás, según las formas de vida (es decir, las prácticas sociales y lingüísticas) en las que las personas están objetivamente implicadas. La necesidad de vincular la definición de los adjetivos a las formas de vida concretas de las personas abre el camino a un programa de investigación nuevo y radicalmente distinto del construido en el marco de la hipótesis léxica.